UN VESTIDO TRANSFORMADO EN CAMISA

Este último puente lo pasamos por el norte de España y uno de los días estuvimos en Santander disfrutando de esta maravillosa ciudad y del espectacular Centro Botín. Y para un edificio tan moderno hace falta un look a la altura, pero sin perder la comodidad 🙂

 

Lo teníamos pendiente de visitar desde hace meses y la verdad es que no decepciona, eso sí, las entradas mejor cogerlas con antelación, sobre todo si la quieres guiada. El edificio es impresionante tanto por dentro como por fuera y está muy acorde con las exposiciones que hay. Te lo recomiendo, sobre todo si te gustan el arte y la arquitectura.

 

Y, como no puede ser de otra manera, elegí un estilismo con toques muy divertidos, pero a la vez la mar de ponible, con una mezcla que vas a ver mucho esta temporada: el negro y azul, junto con el rojo, otro de los colores estrella de este otoño-invierno. Aunque he de decir que son prendas de otros años, seguro que tú tienes ya las tuyas.

 

La falda es de Kling, una de las marcas españolas que más me gusta desde hace años. Lo que diseñan se caracteriza por tener un colorido y unos estampados muy divertidos y hacen prendas de muy buena calidad a un precio muy asequible. Siempre que voy a Madrid me acerco a su tienda de Fuencarral y encuentro monadas como esta falda, de corte sencillo pero que sientan muy bien porque no ajusta. Un básico que no puede faltar en tu armario. Además ¡tiene bolsillos! jajajajaja

Otra prenda que siempre tengo en mi armario es una chaqueta larga negra, indispensable para combatir el frío, y que me parece muy práctica porque también puedes usarla a modo de abrigo en entretiempo. Tengo en mostaza, como me has visto AQUÍ y AQUÍ y en azul marino que llevé AQUÍ y AQUÍ.

 

Como me gusta mucho hacer mezclas originales y hay que sacarle partido al armario, nada mejor que transformar un vestido en una camisa. Seguro que tienes un montón de blusones, camisas largas o vestidos camiseros con los que hacer conjuntos así de chulos. Además de ser una forma muy práctica de combinar esas minis tan cortas que no te atreves a llevarlas a la oficina. Sobre todo me gusta que se vea parte del blusón por debajo de la falda. Este vestido me lo has visto AQUÍ con botas altas.

 

Para que el outfit no sea tan serio me puse estos botines negros, de Camper, que parecen botas de monte y le dan un punto diferente el tacón de madera. Además de bonitas, son muy cómodas porque tienen suela de goma gordita, lo que ayuda a amortiguar la pisada y te aíslan del frío.

 

Espero que te haya gustado este estilismo tan cómodo para tu día a día, sobre todo si se va a alargar la jornada. Optimiza tu armario mezclando prendas, para conseguir looks como éste, y arriésgate conjuntando colores como el negro y el azul.

Pasa unos fantásticos días de Navidad, Feliz Año Nuevo y nos vemos a la vuelta de las vacaciones con mucha más moda y trucos. ¡FELICES FIESTAS!

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UNA MINI MUY MINI

Ya parece que va a hacer frío de verdad, así que te muestro un look muy fácil de llevar para cualquier ocasión usando una mini muy mini -puede ser también un vestidito que tengas corto o una camisa larga- y un jersey muy largo y algo amplio.

En el momento en el que empieza a refrescar saco mis chaquetas y jerséis más gorditos y me los pongo con todo, como ya me has podido ver en otras ocasiones AQUÍ y AQUÍ, además de en redes. Éste que llevo es de hace unos años, pero seguro que tienes alguno similar en el armario que te pones siempre con pantalones 🙂

 

El gris es uno de los colores más ponibles y que mejor sientan de todos, sobre todo si no es demasiado oscuro. Ya ves que con la falda amarilla le da un punto de luz ideal. Yo siempre tengo en mi armario, además de un jersey o chaqueta de punto, unos pantalones, una blazer y un abrigo. Son las prendas ideales para hacer cualquier outfit y salir del negro.

 

Si no te ves con un jersey tan largo, puedes meterte uno de los lados por dentro de la falda, y subirte un poco las mangas, y enseñar la prenda que llevas debajo para conseguir un estilo más sport. Incluso si es de pico, estirarte el cuello hacia los hombros para así alargar la parte frontal. Ideal si eres estrecha de hombros 🙂

 

Aunque haga frío, yo sigo usando prendas de verano, como esta falda, de la marca Mekkdes que me compré este verano en la tienda de Logroño Noemí Albisu. Donde siempre encuentro alguna prenda diferente, como ya me has visto AQUÍ, y es un gusto ir y a la que mando un besito muy grande.

Tenía muchas granas de mostrar lo genial que queda con prendas más invernales a pesar de ser fina y de un color tan claro como el amarillo pálido. El corte que tiene es muy estiloso y, favorece mucho, ya que no marca nada al tener la abertura lateral. Eso sí, al ser tan cortita yo prefiero ponérmela con unos pantis tupidos, que si no voy más pendiente de no enseñar de más, jajajaja.

 

Me gusta mucho cómo queda con el negro y también cómo lucen los botines que me tienen enamorada porque son comodísimos ya que no son muy altos. Son de Lollipop, del año pasado, y es genial el efecto de piel de serpiente con colores tan chulos como el rojo y amarillo. Y ya ni te cuento lo que me pongo el bolso que me compré hace unos días en Minica, de Logroño. Tiene monerías como ésta y un montón de complementos más en una tienda muy cuca.

 

Para dale un aire diferente, puedes cambiar el jersey por una chaqueta o americana. Yo me he puesto ésta jaspeada, con un estilo más deportivo y en tono más claro, para contrastar con el negro. Como ves, no resalta tanto la falda y, al tapar los laterales, hace que el conjunto sea más discreto.

Este tipo de chaquetas, de corte americana pero de material más informal como el algodón o el punto, son muy prácticas para ir arreglada al trabajo sin vestir demasiado formal. Quedan genial con vestidos lenceros o sobre jerséis, como me has visto AQUÍ.

¿Te ha gustado mi estilismo de hoy? Dale más vida a tus prendas más veraniegas conjuntándolas con otras más cálidas como el punto.

Pasa una fantástica semana y nos vemos en el próximo post. Miles de besitos y muchísimas gracias por tus comentarios y “me gusta”.

MEZCLA DE ESTAMPADOS: FLORES+CAMUFLAJE

Seguro que alguna vez te has preguntado si queda bien la mezcla de diferentes estampados o simplemente no sabes cómo conjuntar. Yo soy especialista en comprarme ropa estampada, por lo que tengo que lidiar a diario con ello, jajajaja. Mi truco: que los colores sean los mismos o dentro de la gama. Como he hecho hoy con este look que llevé uno de mis días en Nueva York que hizo fresquito.

Este día comenzamos la jornada visitando el museo Guggenheim. Muy muy recomendable, aunque sea sólo visitar la tienda -de la que no pude salir sin comprarme algo- y el edificio en forma de espiral. Eso sí, por muy al lado de Central Park que esté, me gusta más el de Bilbao, tanto el edificio como el entorno. 🙂

El outfit elegido fue un poco por casualidad, ya que salió frío y sólo llevaba esa chaqueta, pero la verdad es que me gusta mucho la mezcla de los dos estampados. Como mantenemos la tonalidad de verdes y tostados, no queda mal. O al menos a mí me lo parece, ¿qué opinas?

 

La sudadera, de Zara del año pasado, me encanta porque puedes usarla para ir a trabajar, tanto con pantalones como con falda, ya que tiene un punto arreglado, gracias a la parte de tela de tapicería. Lo importante a la hora de llevar en tu día a día prendas de aire más deportivo es combinarlas con otras más arregladas, como ya pudiste ver en mi anterior post (ver AQUÍ).

 

Seguimos paseando y cruzamos el parque hasta el otro lado para visitar el famoso Museo de Historia Natural, el cual no pudimos visitar en su totalidad, ya que es muy grande, pero que dejamos pendiente para la próxima visita. Impresionantes los esqueletos de dinosaurios que hay en el hall.

Cuando voy a hacer la maleta hago los conjuntos empezando por el calzado, para ir siempre cómoda y caliente -o fresquita, según toque-. Para este viaje me llevé unas Converse, que me has visto AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ, y que me gusta cómo quedan con los leotardos con cachemir de Calcedonia en tono beige, alargando la pierna, ya que son del mismo tono.

 

Otra de las prendas estrella de este outfit es la falda de polipiel granate, de Zara del año pasado, y que me has podido ver AQUÍ. Muy cómoda, porque no ajusta nada y queda muy chula con la sudadera, al tener la misma tonalidad en el estampado.

Desde esta zona, fuimos en metro hasta el barrio de Chelsea, con innumerables galerías de arte -muchas de ellas son gratuitas y hasta está el artista- y donde está el Highline, un parque en altura que aprovecha las antiguas vías del tren y que tiene rincones maravillosos y unas fantásticas vistas del barrio y del río Hudson.

 

Las chaquetas con estampado militar se llevan año tras año, por lo que puedes invertir en una chula esta temporada. Yo me compré ésta el invierno pasado y estoy encantada porque tiene una largura ideal para llevar faldas cortas, además de no ser demasiado ajustada, por lo que puedo meterme jerséis más gruesos, o una chaqueta de plumas si hace frío y así puedo ponérmela durante más tiempo. Además, el tigre que tiene en la parte trasera tiene un punto de lo más divertido, ¿no te parece?

Ahí también está el Chelsea Market, ideal para comer o cenar, ya que está lleno de restaurantes, además de muchísimas tiendas monísimas, tanto dentro como en los alrededores. Vamos, puro vicio para las compradoras como yo. Menos mal que me contuvieron algo 🙂

 

Espero que te haya gustado mi look elegido para el día a día, mezclando estampados tan diferentes como las flores y el de camuflaje.

Pasa una semana genial y nos vemos en el próximo post. Miles de besitos.

Te dejo unas fotos más que hizo mi amor @orobres.

De excursión a Central Park para hacer deporte.

A falta de suelo, hay que aparcar en altura y la hora está a más de 20 dólares… y luego nos quejamos aquí del aparcamiento.

En Central Park hay zonas para que los niños de las escuelas hagan jardín particular y trabajen un poco.

Vistas desde uno de los puentes de Central Park.