AIRE MARINERO POR MARSELLA

La última de las paradas en nuestro viaje por el sur de Francia fue Marsella. Una cuidad portuaria, cosmopolita, llena de contrastes y mucho bullicio, muy diferente a cualquiera de las que habíamos visitados los días anteriores.

Uno de los primeros sitios que visitamos fue el puerto antiguo, donde hay amarradas cientos de embarcaciones de pesca o recreo.  Situado prácticamente en el centro del casco de la ciudad, es un precioso lugar por donde pasear y tomar algo, ya que hay gran número de restaurantes y mucho ambiente nocturno.

 

Y, para hacer honor a esta ciudad, elegí este conjunto con aires marineros en azul y blanco tan cómodo para un día de turismo. Chaqueta, que ya me has podido ver AQUÍ cuando visitamos Carcasona, y jersey, de Algo Bonito, del año pasado, que viene muy bien para estos días de entretiempo. Además las rayas marineras se llevan temporada tras temporada, por lo que es una apuesta perfecta.

De la chaqueta me encantan sus detalles en dorado y las cintas con pequeños flecos me parece que quitan la formalidad del estilo y así se puede utilizar tanto para ir de sport como más arreglada. También he querido sumar al look un pañuelo anudado al cuello -que tanto se lleva este año- y que luce mucho si llevas escote, aunque también queda genial con cuellos más cerrados. Prueba a llevar uno esta temporada. El que me ves me lo compré en el MoMA de Nueva York. Me encantan las tiendas de los museos, encuentras maravillas muy originales.

 

Como sólo teníamos un día para ver todo, fuimos al Museo de las Civilizaciones de Europa y del Mediterráneo (MuCEM), donde hay varias exposiciones muy interesantes -y aptas para niños- en torno al mar. Si no eres muy de museos o tienes poco tiempo, al menos visítalo por fuera, ya que se une el Fuerte de San Juan con el edificio nuevo del museo, muy bien integrado y que está situado en un antiguo muelle. La unión es espectacular y hay maravillas arquitectónicas como este puente de cemento que levita sobre el foso.

Dentro del museo han reformado todo el fuerte, el faro y los jardines, para crear un circuito de visita, además hay cafeterías y zonas habilitadas con bancos y tumbonas donde puedes hacer un descanso, tomarte algo al sol o simplemente disfrutar de las vistas al Mediterráneo que hay desde sus murallas. No dejes de ver el edificio diseñado para el museo y su original celosía marina.

  

Todo Marsella es para pasear, por lo que te recomiendo que lleves zapato cómodo. Yo me decanté por estas manoletinas rojas, que ya me has visto varias veces AQUÍ y AQUÍ y que han sido todo un acierto este viaje. Además de darle un toque de color al estilismo, también son geniales para andar durante horas.

Por cierto, además de abrir tarde, el museo tiene dos accesos: uno en la parte superior, que va al fuerte, y otro desde el mar y entras en el museo. Desde cualquiera de las dos hay un buen circuito y tienes vistas de la catedral de Marsella, que tampoco te puedes perder.

 

La catedral de Santa María la Mayor no es muy antigua, es del s. XIX, pero merece la pena verla, tanto por su arquitectura como por la localización, ya que está en primera línea de mar. Por la noche está preciosa y muy bien iluminada, además el atardecer es fantástico y muy romántico desde ahí.

Y de museo a museo, jajajaja. Desde ahí nos fuimos hasta el hospicio de La Vieille Charité, que alberga el de arqueología mediterránea, donde aprovechamos para comer en la terraza y probar la cerveza de Marsella: La Cagole. Muy suavecita, muy rica, y, después de un día intenso, sienta de maravilla 🙂

 

La tarde la dedicamos a recorrer la parte antigua de la ciudad, llena de callejuelas maravillosas, con anticuarios y, cómo no, tiendas donde comprar jabón de Marsella, indispensable recuerdo de esta ciudad. Los de lavanda son los más típicos y, sobre todo yo los uso también como ambientador en los cajones. Dan un aroma a la ropa genial.

 

Del pantalón aún no te he contado lo cómodo y estiloso que es, jajajaja. Tenía muchas ganas de tener unos palazzo blancos y que no fuesen finos, para usarlos casi todo el año, y los encontré en las rebajas de verano de Zara. Este tipo de corte no es apto si tu cintura es ancha, pero es ideal si tienes los muslos algo gruesos, porque te va a disimular mucho. Si no eres muy alta, busca uno de talle alto ya que te va a estilizar algo más.

Y, para acabar de rematar el día, subimos hasta la basílica de Notre-Dame de la Garde, desde donde hay unas vistas maravillosas de la ciudad. Eso sí, mejor sube en autobús, porque la cuesta es muy pronunciada. Parten desde el puerto cada poco.

Espero que te haya gustado mi visita a Marsella con este look tan marinero. Miles de besitos y nos vemos en el próximo post. Por cierto, estas son las vistas del edificio del museo desde el puente que comunica con el fuerte. Impresionante, ¿no te parece? Besitos.

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TOULOUSE EN ROSA Y NEGRO

Como no puede ser de otra manera, aprovechamos la semana de fiestas en Logroño (San Mateo) para viajar, esta vez tocó conocer el sur de Francia. Nos fuimos en coche hasta Marsella, pasando por varias localidades maravillosas, una de ellas Toulouse.

La protagonista de este look es esta maravillosa falda de tela de tapicería estampada de la marca Frnch, que me compré este verano en Tres Sombreros. Y como hacía bastante fresquito este día, me puse abrigadita con unos pantis, manga larga y chaqueta, además de mi inseparable fular. No hay nada peor que ponerse mala de la garganta en vacaciones, jejejeje.

 

Este tipo de faldas son de las que no guardas en todo el año porque, por sus colores, puedes usarlas en verano, con unos tirantes y sandalias. En cambio, en invierno, con tonos más oscuros, al ser de un tejido tan grueso, quedan ideales y le dan un toque de color a cualquier estilismo. Pasa lo mismo con las faldas finas de colores oscuros, como pudiste verme AQUÍ.

 

Cuando voy de viaje y el tiempo es tan variable, me llevo siempre un jersey fino liso oscuro, una chaqueta calentita neutra -en este caso ésta blanca-, una camiseta de manga corta blanca y una camisa blanca básica, además de un fular rosa, beige o negro, según me dé. Son los “por si acaso” que nunca fallan. Te sorprenderá la de veces que he echado mano de estas prendas en mis viajes, como me ocurrió este día 🙂

Y no pueden faltar unos zapatos muy muy cómodos para recorrer una ciudad tan bonita como Toulouse. Éstos me los compré este verano en Trece Marmotas y me encantan. Son muy ponibles y las lengüetas se llevan un montón esta temporada. Además combinan de maravilla con los colores de la falda, ¿no te parece?

 

Toulouse nos encantó: sus calles empedradas, la cantidad de gente joven que hay por la calle, el paseo junto al río Garonne, con el puente Nuevo, y un montón de jardines con mucho aire francés. Además, hay uno de estilo japonés de lo más original.

 

Si vas a esta ciudad te recomiendo pasear tranquilamente, ver los palacios y entrar en su infinidad de iglesias. Cada una es única. Sobre todo me encantó el convento de los Jacobinos, por sus vidrieras y la disposición curiosa que tiene, y la Basílica de Saint Sernin, tan regia y sobria. Y bueno, no te puedes ir sin ver el Capitolio, con sus vistas de la plaza y sus salas decoradas con inmensas pinturas.

 

 

Para comer y cenar, te recomiendo la zona próxima a la Place du Capitole, hay un ambiente joven genial. Eso sí, para vestir me di cuenta de que el color oficial de esta ciudad es el negro, y van con calzado muy cómodo, sobre todo con zapatillas. ¿Será por el adoquinado de sus calles? Jejejejeje.

 

Espero que te haya gustado mi escapada de hoy con este look 24 horas tan práctico tanto para trabajar como para salir a tomar algo o hacer turismo. Pasa una fantástica semana, muchísimas gracias por tus comentarios y nos vemos en el próximo post. Muacs.

TONOS TIERRA POR TRUJILLO

Aunque pueda parecer que me paso el día de viaje, no es así… que algo trabajamos, jajajaja. La verdad es que los pocos días que tenemos de fiesta nos cunden mucho y los aprovechamos para irnos fuera. Y esta vez hemos hecho una parada en Trujillo, Cáceres, de camino a nuestras vacaciones en el sur.

Si tienes ocasión de acercarte, te va a encantar, es un pueblo medieval muy bien conservado y con rincones preciosos por todo el casco histórico. Parece que estás en otra época. Nosotros lo recorrimos de noche cuando llegamos y al día siguiente, y la verdad es que cambia totalmente.

 

Para un día de turismo, con algo de fresquito, elegí este look en tonos tierra con estos  comodísimos pantalones jaspeaditos de Zara. Me encantan porque combinan de maravilla con todo, sobre todo con esta blazer tostada que es parte de mi fondo de armario, y que me has visto combinada AQUÍAQUÍ y AQUÍ.

 

Como hacia un día de esos rarunos, me puse este jersey sin mangas y que me parece que le da un punto entre sport y arreglado genial para diario y, cómo no, unos zapatos planos para poder subir las cuestas de Trujillo :). Éste es uno de los looks de 24 horas que suelo usar más a menudo: pantalón de pinzas+jersey fino+blazer+zapato plano.

 

Y esta vez nos llevamos a Coqui con nosotros de vacaciones, que no se va a quedar sin hacer turismo siempre, jejejeje. La verdad es que se porta genial y se lo pasa de maravilla olisqueándolo todo, y disfrutamos mucho con él. Aunque no en todas partes permiten mascotas, no dejamos de salir con él. Si tienes un animal de compañía, seguro que te ha pasado más de una vez no encontrar hotel o tener que comer en la terraza porque no puedes entrar con ellos. Menos mal que poco a poco se va concienciando la hostelería y hay cada vez más sitios que lo permiten y cada vez más gente sale con su mascota de viaje. Ahora ya, cuando dejen entrar en los museos… vamos, será la bomba. 🙂

 

Eso sí, mira que posa bien mi peluchín… es decirle: “Coqui, foto” y él se pone tieso y mira a la cámara, jajajaja. Es un crack. 🙂

El castillo es espectacular y tiene unas vistas de la zona increíbles. Lo mejor es que, para llegar a él, tienes que pasar por gran parte de las iglesias, monasterios y caserones de la parte antigua. Si vienes, te recomiendo que vayas con zapato cómodo, porque sus calles empedradas son en cuesta en su mayoría. Yo me puse los oxford en nude, que me has podido ver AQUÍ y AQUÍ y que no me los quito en los días de entretiempo.

 

El jersey es de hace unos años, de Massimo Dutti, y me lo pongo en todo tipo de ocasión, tanto con una falda más arreglada como con un pantalón deportivo. Es otra de mis prendas de fondo de armario. Si quieres versatilidad, opta por una prenda así, sobre todo si tienes los hombros estrechos o algo caídos, al tener las mangas un poco metidas, se resalta esta parte.

 

Y tras un buen rato paseando y, después de la típica foto con la estatua de Pizarro, conquistador del Perú, nos fuimos a reponer fuerzas en una de las múltiples terrazas que hay en la plaza Mayor. Genial también por la noche para cenar y tomar una copa.

Espero que te haya gustado mi visita a Trujillo con este look en tonos tierra tan chulo. Para una maravillosa semana y nos vemos el próximo día con mucha más moda y viajes. Miles de besitos y muchísimas gracias por tus comentarios.