UN LOOK DE RÉCORD

En 2017 se ha cumplido el 60 aniversario de la fabricación del primer Seat 600 y, como nosotros tenemos uno -pudiste verlo AQUÍ-, hace unos sábados fuimos con él al Circuito de Montmeló. Se quería batir el récord Guinness de mayor número de 600 circulando, y ¡lo conseguimos! Costó un par de vueltas al circuito, pero lo logramos. 787 pelotillas juntos.

Estas son las vistas que teníamos desde el coche.

Fue toda una experiencia y una maravilla poder ver tantísimos coches juntos, de todos los colores y decoraciones imaginables –el sitio era ideal para hacer miles de fotos sin llamar la atención, jejejeje-. Así que me vestí un poco acorde con la ocasión con este conjunto con aires sesenteros.

Es todo de hace unos años, salvo los zapatos, de mi marca favorita: Laura Mamat, que son de este veranito y me tienen enamorada de lo cómodos que son,  además de muy ponibles para todo tipo de ocasiones. En redes me los has podido ver. Lo mejor es el tacón ancho, comodísimo para andar todo el día, sobre todo si vives en ciudades adoquinadas, jejejeje.  Es todo tendencia, tanto el tacón, por ser mules, como su color azul, que es el de esta temporada, y estoy encantada porque es de mis favoritos.

 

La blusa es de Nice Thing y adoro este aire vintage que tiene, con los cuellos bebé en azul y el tono crema. Lo divertido es el toque en amarillo de las costuras, a juego con la chaqueta, que también es de la misma marca (y la he llevado AQUÍ). Me parece que ambas prendas son de esas que puedes tener años que  no se pasarán de moda, además de llamar la atención por su originalidad y color.

 

No soy de llevar pantalones demasiado ajustados, me resultan incómodos si tengo que estar muchas horas sentada, pero estos de Zara de hace unas temporadas son la bomba. Me los pongo un montón y, si llego a saber que son tan cómodos, me compro de todos los colores, jajajaja.

Estos pantalones son otra de las prendas que tengo de fondo de armario, porque valen para ir más sport con zapatillas y una camiseta o jersey, o arreglada, como hoy, con tacón y blusa. La largura que tienen es ideal si quieres parecer más alta, al dejar al aire el tobillo y ajustar. Si tienes algunos un poco más largos, acórtalos y ya verás el efecto.

Ya sabes que este verano se ha llevado mucho los bolsos de rafia y materiales similares y, como me gustan los estampados, me he decantado por éste de mano, con el toque marinero de la rayas y esta langosta tan graciosa en roja. ¡No me digas que no es divertidísimo! Eso sí, practicidad ante todo gracias ya que es amplio y el asa es muy cómoda. 🙂

 

Nos lo pasamos en grande viendo los coches y todo lo que había organizado, la pena es que comenzó a llover y tuvimos que resguardarnos, desluciendo el acto; lo bueno es que aproveché el viaje para ver a mi amiga de la carrera Maricel y su familia, que viven cerquita, y con los que quedamos de ciento en viento, pero que es una alegría juntarnos cada vez y a los que mando un besazo enorme.

        

Espero que te haya gustado mi post de hoy, con este aire sesentero ideal para estos días de entretiempo que nos esperan.

 

Pasa una fantástica semana y nos vemos en el próximo post con mucha más moda y rincones geniales. Muacs.

 

Te dejo algunas fotitos más del evento hechas por mi súper fotógrafo, chófer y marido Óscar. Y muchas más fotos en el Instagram de nuestro 600: @seat600D

  

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AVILÉS, LUGAR DE CONTRASTES, CON UN LOOK DE TENDENCIA

Como ya pudiste ver el domingo pasado, estuvimos en Gijón un par de noches (ver post AQUÍ) y de ahí nos fuimos a Avilés. Un pueblo que nos gustó un montón, lleno de contrastes y que no puedes dejar de visitar si vas a Asturias.

El día amaneció tristón, con lluvia, sol, viento… -vamos, tiempo local- así que me decanté por un look práctico y muy fácil de llevar con dos tendencias de esta temporada: blusa con volantes y unos mules

Tanto los vaqueros como los zapatos son recuerdos de mi viaje a Nueva York de Semana Santa (ver AQUÍ mi primer día) y estos mules, como ya te conté el domingo pasado, son un imprescindible esta temporada y, así de planos, son muy cómodos para el día a día. No me digas que no son preciosos.

 

Me encanta comprarme prendas de los lugares que visito, sobre todo si son típicas, como en Estados Unidos los Levis. Yo no es que sea mucho de llevar jeans, pero he de reconocer que combinan de maravilla con cualquier estilo y, si no sé qué llevar a algún viaje, meto unos en la maleta, por si acaso. 🙂

 

Si vas a Avilés tienes dos visitas imprescindibles: el casco antiguo y el Centro Internacional Cultural Óscar Niemeyer. Como las visitas guiadas son a unas horas fijas, nosotros primero recorrimos el pueblo, que es precioso y está muy bien conservado. Tiene calles enteras de casas antiguas con sus soportales y calles empedradas. Unas plazas preciosas, muy bien cuidadas y restaurantes por todas partes donde poder comer estupendamente.

Tras un cafecito reponedor, pasamos andando la colgante pasarela hacia el Centro Niemeyer. Una espectacular obra de arquitectura, junto a la ría, que alberga salas de exposición, de usos múltiples y un anfiteatro impresionante. Todo pintado de blanco impoluto, salpicado sólo por toques de colores primarios, pero lo mejor está en el interior.

Mejoró un poco el día, así que pude lucir mi nueva blusa de Zara con -cómo no- volantes, una de las tendencias que más se está viendo este año en las tiendas. Tienen sus pros y sus contras, por lo que hay que llevar los volantes con mucho cuidado ya que hacen más volumen y pueden estropear tu figura. En este caso, si tienes poco pecho y algo de tripita, este tipo de blusa te va fenomenal, eso sí, te recomiendo que lleves prendas de tiro alto, porque es un poco corta.

  

En los interiores predomina el color rojo y el blanco, todo muy minimalista, lleno de curvas y rincones fabulosos. Sobre todo me encantó el anfiteatro todo rojo, desde la mullida moqueta hasta las butacas. Daban ganas de descalzarse. 🙂

En estos días que hace un tiempo raruno, utilizo mucho chaquetas como ésta de Mekkdes, que ya me has podido ver AQUÍ y AQUÍ, y que me compré en la tienda de Logroño Noemí Albisu el año pasado. Es súper combinable con todo y le da un toque diferente a cualquier look.

 

El acceso que comunica el casco antiguo con el centro cultural es impresionante, ya que la pasarela parece que flota y tienes unas vistas preciosas de la ría y de todo el entorno de Avilés. La verdad es que nos fuimos encantados y sorprendidos a partes iguales por la poca difusión que tiene este lugar.

Espero que te haya gustado mi visita a Avilés, con mi estilismo elegido tan cómodo y divertido. El domingo que viene nos vemos con muchísima más moda y otro destino nuevo.

Feliz semana y millones de besos.

 

ROJO… GIJÓN

Como ya pudiste ver en mi anterior post, la primera noche de nuestra escapada nos quedamos a dormir en Gijón. Y tras tomar unas sidras por la noche, los levantamos temprano para poder disfrutar de todo lo que tiene esta bella ciudad.

La primera parada que hicimos fue en Las Letronas. Foto imprescindible de la ciudad, por si se te olvida de dónde es la foto, jajajaja. Están junto al paseo marítimo, al lado del muelle y, como teníamos el hotel cerca, comenzamos la ruta desde ahí hacia el casco antiguo y la playa de San Lorenzo.

Para un día de turismo de cuidad -y de compras- nada mejor que un look cómodo y algo mas arreglado, con una de las mezclas que más me gusta: rojo y marrón. La verdad es que me parece una manera diferente y elegante de combinar el rojo, y la utilizo mucho, como me has podido ver AQUÍ.

La blusa es de hace unos cuantos años, de Zara, y me encanta porque, además de ser muy fresquita, mezcla una parte de animal print con otra lisa, además de tener unos detalles de encaje en los laterales. Si te gustan los estampados potentes, pero no te atreves, úsalos en las prendas inferiores o en pequeños detalles.

 

Caminado por el paseo te encuentras el Árbol de la Sidra, un monumento hecho con botellas, para fomentar el reciclaje, muy original y que se ilumina por la noche dando una luz verde genial. Y te marca el camino hacia la parte más antigua de la ciudad, el barrio de Cimadevilla. Tomate tu tiempo para pasear por sus callejuelas y descubrir la casa natal de Jovellanos (cerrada en estos momentos), unas termas romanas muy chulas, casonas espectaculares y las sidrerías más concurridas de la ciudad.

Y, en lo alto, con unas vistas espectaculares del mar, vas a encontrar un antiguo fortín reconvertido en parque con una imponente estatua de Chillida, llamada Elogio del Horizonte. Un buen momento para sentarte en el césped viendo el mar.

 

Cualquier oportunidad es buena para descalzarse, y eso que estos mules son comodísimos. Me los compré hace unos meses en Cuplé de Logroño y me los pongo un montón porque tienen un tacón perfecto para poder andar largas horas con ellos, a la vez que ganar unos centímetros. Además, en este tono tostado, lo combino con todo. Esta temporada vas a ver muchos mules diferentes por todas partes, elige el que más te guste porque es una de las tendencias en calzado que se van a seguir viendo más años. Yo te recomiendo que sean de piel, al menos el interior, y que te ajusten bien para que no te baile el pie.

 

Desde la parte más alta bajamos hacia la Iglesia de San Pedro y de ahí a la playa de San Lorenzo, donde hay un paseo fabuloso. Ideal para caminar y, si te gusta la bici, te recomiendo que alquiles una, o te traigas la tuya, y recorras este paseo, y la ciudad al completo. Hay mucho carril bici y parques fantásticos en los exteriores dignos de ver.

El toque de color del conjunto lo da el pantalón crop tan original que me he comprado esta primavera en la tienda Tres Sombreros de Logroño. Me gusta mucho cómo marca la cintura, con esa doble botonadura y el talle tan alto. Estiliza mucho si no tienes las piernas muy largas, y ya ni te digo lo bien que queda con tacones. 🙂

Si quieres ir diferente, anímate con este tipo de pantalones, a mí me encantan y los combino de mil formas diferentes (AQUÍ, AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ)

 

Y, como no puede ser de otra manera, me dí una vuelta por las tienditas de la ciudad, porque hay que llevarse siempre un recuerdo de la ciudad, jajajaja. El mío, con estos calores, no he podido estrenarlo aun y tengo unas ganas de que refresque…

Pasea por la calle de Los Morros y la de Corrida y, sobre todo sus perpendiculares, porque hay infinidad de tiendas por todas partes, además de las que puedes encontrar en cualquier ciudad.

Y, como hacía un día espectacular de playa, tras comer un buen arroz marinero en una de las sidrerías, nos fuimos a echar la siesta a la playa de Poniente. Ojo, cuando vayas, mira las mareas para decidir en qué playa vas a estar, porque puedes encontrarte sin sitio donde poner la toalla. 🙂

Espero que te haya gustado mi día en Gijón, con este toque rojo de color en esta ciudad tan bonita. Nos vemos el domingo que viene con otro día más en tierras astures.

Feliz semana y miles de besitos.