TONOS TIERRA POR TRUJILLO

Aunque pueda parecer que me paso el día de viaje, no es así… que algo trabajamos, jajajaja. La verdad es que los pocos días que tenemos de fiesta nos cunden mucho y los aprovechamos para irnos fuera. Y esta vez hemos hecho una parada en Trujillo, Cáceres, de camino a nuestras vacaciones en el sur.

Si tienes ocasión de acercarte, te va a encantar, es un pueblo medieval muy bien conservado y con rincones preciosos por todo el casco histórico. Parece que estás en otra época. Nosotros lo recorrimos de noche cuando llegamos y al día siguiente, y la verdad es que cambia totalmente.

 

Para un día de turismo, con algo de fresquito, elegí este look en tonos tierra con estos  comodísimos pantalones jaspeaditos de Zara. Me encantan porque combinan de maravilla con todo, sobre todo con esta blazer tostada que es parte de mi fondo de armario, y que me has visto combinada AQUÍAQUÍ y AQUÍ.

 

Como hacia un día de esos rarunos, me puse este jersey sin mangas y que me parece que le da un punto entre sport y arreglado genial para diario y, cómo no, unos zapatos planos para poder subir las cuestas de Trujillo :). Éste es uno de los looks de 24 horas que suelo usar más a menudo: pantalón de pinzas+jersey fino+blazer+zapato plano.

 

Y esta vez nos llevamos a Coqui con nosotros de vacaciones, que no se va a quedar sin hacer turismo siempre, jejejeje. La verdad es que se porta genial y se lo pasa de maravilla olisqueándolo todo, y disfrutamos mucho con él. Aunque no en todas partes permiten mascotas, no dejamos de salir con él. Si tienes un animal de compañía, seguro que te ha pasado más de una vez no encontrar hotel o tener que comer en la terraza porque no puedes entrar con ellos. Menos mal que poco a poco se va concienciando la hostelería y hay cada vez más sitios que lo permiten y cada vez más gente sale con su mascota de viaje. Ahora ya, cuando dejen entrar en los museos… vamos, será la bomba. 🙂

 

Eso sí, mira que posa bien mi peluchín… es decirle: “Coqui, foto” y él se pone tieso y mira a la cámara, jajajaja. Es un crack. 🙂

El castillo es espectacular y tiene unas vistas de la zona increíbles. Lo mejor es que, para llegar a él, tienes que pasar por gran parte de las iglesias, monasterios y caserones de la parte antigua. Si vienes, te recomiendo que vayas con zapato cómodo, porque sus calles empedradas son en cuesta en su mayoría. Yo me puse los oxford en nude, que me has podido ver AQUÍ y AQUÍ y que no me los quito en los días de entretiempo.

 

El jersey es de hace unos años, de Massimo Dutti, y me lo pongo en todo tipo de ocasión, tanto con una falda más arreglada como con un pantalón deportivo. Es otra de mis prendas de fondo de armario. Si quieres versatilidad, opta por una prenda así, sobre todo si tienes los hombros estrechos o algo caídos, al tener las mangas un poco metidas, se resalta esta parte.

 

Y tras un buen rato paseando y, después de la típica foto con la estatua de Pizarro, conquistador del Perú, nos fuimos a reponer fuerzas en una de las múltiples terrazas que hay en la plaza Mayor. Genial también por la noche para cenar y tomar una copa.

Espero que te haya gustado mi visita a Trujillo con este look en tonos tierra tan chulo. Para una maravillosa semana y nos vemos el próximo día con mucha más moda y viajes. Miles de besitos y muchísimas gracias por tus comentarios.

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AVILÉS, LUGAR DE CONTRASTES, CON UN LOOK DE TENDENCIA

Como ya pudiste ver el domingo pasado, estuvimos en Gijón un par de noches (ver post AQUÍ) y de ahí nos fuimos a Avilés. Un pueblo que nos gustó un montón, lleno de contrastes y que no puedes dejar de visitar si vas a Asturias.

El día amaneció tristón, con lluvia, sol, viento… -vamos, tiempo local- así que me decanté por un look práctico y muy fácil de llevar con dos tendencias de esta temporada: blusa con volantes y unos mules

Tanto los vaqueros como los zapatos son recuerdos de mi viaje a Nueva York de Semana Santa (ver AQUÍ mi primer día) y estos mules, como ya te conté el domingo pasado, son un imprescindible esta temporada y, así de planos, son muy cómodos para el día a día. No me digas que no son preciosos.

 

Me encanta comprarme prendas de los lugares que visito, sobre todo si son típicas, como en Estados Unidos los Levis. Yo no es que sea mucho de llevar jeans, pero he de reconocer que combinan de maravilla con cualquier estilo y, si no sé qué llevar a algún viaje, meto unos en la maleta, por si acaso. 🙂

 

Si vas a Avilés tienes dos visitas imprescindibles: el casco antiguo y el Centro Internacional Cultural Óscar Niemeyer. Como las visitas guiadas son a unas horas fijas, nosotros primero recorrimos el pueblo, que es precioso y está muy bien conservado. Tiene calles enteras de casas antiguas con sus soportales y calles empedradas. Unas plazas preciosas, muy bien cuidadas y restaurantes por todas partes donde poder comer estupendamente.

Tras un cafecito reponedor, pasamos andando la colgante pasarela hacia el Centro Niemeyer. Una espectacular obra de arquitectura, junto a la ría, que alberga salas de exposición, de usos múltiples y un anfiteatro impresionante. Todo pintado de blanco impoluto, salpicado sólo por toques de colores primarios, pero lo mejor está en el interior.

Mejoró un poco el día, así que pude lucir mi nueva blusa de Zara con -cómo no- volantes, una de las tendencias que más se está viendo este año en las tiendas. Tienen sus pros y sus contras, por lo que hay que llevar los volantes con mucho cuidado ya que hacen más volumen y pueden estropear tu figura. En este caso, si tienes poco pecho y algo de tripita, este tipo de blusa te va fenomenal, eso sí, te recomiendo que lleves prendas de tiro alto, porque es un poco corta.

  

En los interiores predomina el color rojo y el blanco, todo muy minimalista, lleno de curvas y rincones fabulosos. Sobre todo me encantó el anfiteatro todo rojo, desde la mullida moqueta hasta las butacas. Daban ganas de descalzarse. 🙂

En estos días que hace un tiempo raruno, utilizo mucho chaquetas como ésta de Mekkdes, que ya me has podido ver AQUÍ y AQUÍ, y que me compré en la tienda de Logroño Noemí Albisu el año pasado. Es súper combinable con todo y le da un toque diferente a cualquier look.

 

El acceso que comunica el casco antiguo con el centro cultural es impresionante, ya que la pasarela parece que flota y tienes unas vistas preciosas de la ría y de todo el entorno de Avilés. La verdad es que nos fuimos encantados y sorprendidos a partes iguales por la poca difusión que tiene este lugar.

Espero que te haya gustado mi visita a Avilés, con mi estilismo elegido tan cómodo y divertido. El domingo que viene nos vemos con muchísima más moda y otro destino nuevo.

Feliz semana y millones de besos.

 

ROJO… GIJÓN

Como ya pudiste ver en mi anterior post, la primera noche de nuestra escapada nos quedamos a dormir en Gijón. Y tras tomar unas sidras por la noche, los levantamos temprano para poder disfrutar de todo lo que tiene esta bella ciudad.

La primera parada que hicimos fue en Las Letronas. Foto imprescindible de la ciudad, por si se te olvida de dónde es la foto, jajajaja. Están junto al paseo marítimo, al lado del muelle y, como teníamos el hotel cerca, comenzamos la ruta desde ahí hacia el casco antiguo y la playa de San Lorenzo.

Para un día de turismo de cuidad -y de compras- nada mejor que un look cómodo y algo mas arreglado, con una de las mezclas que más me gusta: rojo y marrón. La verdad es que me parece una manera diferente y elegante de combinar el rojo, y la utilizo mucho, como me has podido ver AQUÍ.

La blusa es de hace unos cuantos años, de Zara, y me encanta porque, además de ser muy fresquita, mezcla una parte de animal print con otra lisa, además de tener unos detalles de encaje en los laterales. Si te gustan los estampados potentes, pero no te atreves, úsalos en las prendas inferiores o en pequeños detalles.

 

Caminado por el paseo te encuentras el Árbol de la Sidra, un monumento hecho con botellas, para fomentar el reciclaje, muy original y que se ilumina por la noche dando una luz verde genial. Y te marca el camino hacia la parte más antigua de la ciudad, el barrio de Cimadevilla. Tomate tu tiempo para pasear por sus callejuelas y descubrir la casa natal de Jovellanos (cerrada en estos momentos), unas termas romanas muy chulas, casonas espectaculares y las sidrerías más concurridas de la ciudad.

Y, en lo alto, con unas vistas espectaculares del mar, vas a encontrar un antiguo fortín reconvertido en parque con una imponente estatua de Chillida, llamada Elogio del Horizonte. Un buen momento para sentarte en el césped viendo el mar.

 

Cualquier oportunidad es buena para descalzarse, y eso que estos mules son comodísimos. Me los compré hace unos meses en Cuplé de Logroño y me los pongo un montón porque tienen un tacón perfecto para poder andar largas horas con ellos, a la vez que ganar unos centímetros. Además, en este tono tostado, lo combino con todo. Esta temporada vas a ver muchos mules diferentes por todas partes, elige el que más te guste porque es una de las tendencias en calzado que se van a seguir viendo más años. Yo te recomiendo que sean de piel, al menos el interior, y que te ajusten bien para que no te baile el pie.

 

Desde la parte más alta bajamos hacia la Iglesia de San Pedro y de ahí a la playa de San Lorenzo, donde hay un paseo fabuloso. Ideal para caminar y, si te gusta la bici, te recomiendo que alquiles una, o te traigas la tuya, y recorras este paseo, y la ciudad al completo. Hay mucho carril bici y parques fantásticos en los exteriores dignos de ver.

El toque de color del conjunto lo da el pantalón crop tan original que me he comprado esta primavera en la tienda Tres Sombreros de Logroño. Me gusta mucho cómo marca la cintura, con esa doble botonadura y el talle tan alto. Estiliza mucho si no tienes las piernas muy largas, y ya ni te digo lo bien que queda con tacones. 🙂

Si quieres ir diferente, anímate con este tipo de pantalones, a mí me encantan y los combino de mil formas diferentes (AQUÍ, AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ)

 

Y, como no puede ser de otra manera, me dí una vuelta por las tienditas de la ciudad, porque hay que llevarse siempre un recuerdo de la ciudad, jajajaja. El mío, con estos calores, no he podido estrenarlo aun y tengo unas ganas de que refresque…

Pasea por la calle de Los Morros y la de Corrida y, sobre todo sus perpendiculares, porque hay infinidad de tiendas por todas partes, además de las que puedes encontrar en cualquier ciudad.

Y, como hacía un día espectacular de playa, tras comer un buen arroz marinero en una de las sidrerías, nos fuimos a echar la siesta a la playa de Poniente. Ojo, cuando vayas, mira las mareas para decidir en qué playa vas a estar, porque puedes encontrarte sin sitio donde poner la toalla. 🙂

Espero que te haya gustado mi día en Gijón, con este toque rojo de color en esta ciudad tan bonita. Nos vemos el domingo que viene con otro día más en tierras astures.

Feliz semana y miles de besitos.