MEZCLA DE ESTAMPADOS: FLORES+CAMUFLAJE

Seguro que alguna vez te has preguntado si queda bien la mezcla de diferentes estampados o simplemente no sabes cómo conjuntar. Yo soy especialista en comprarme ropa estampada, por lo que tengo que lidiar a diario con ello, jajajaja. Mi truco: que los colores sean los mismos o dentro de la gama. Como he hecho hoy con este look que llevé uno de mis días en Nueva York que hizo fresquito.

Este día comenzamos la jornada visitando el museo Guggenheim. Muy muy recomendable, aunque sea sólo visitar la tienda -de la que no pude salir sin comprarme algo- y el edificio en forma de espiral. Eso sí, por muy al lado de Central Park que esté, me gusta más el de Bilbao, tanto el edificio como el entorno. 🙂

El outfit elegido fue un poco por casualidad, ya que salió frío y sólo llevaba esa chaqueta, pero la verdad es que me gusta mucho la mezcla de los dos estampados. Como mantenemos la tonalidad de verdes y tostados, no queda mal. O al menos a mí me lo parece, ¿qué opinas?

 

La sudadera, de Zara del año pasado, me encanta porque puedes usarla para ir a trabajar, tanto con pantalones como con falda, ya que tiene un punto arreglado, gracias a la parte de tela de tapicería. Lo importante a la hora de llevar en tu día a día prendas de aire más deportivo es combinarlas con otras más arregladas, como ya pudiste ver en mi anterior post (ver AQUÍ).

 

Seguimos paseando y cruzamos el parque hasta el otro lado para visitar el famoso Museo de Historia Natural, el cual no pudimos visitar en su totalidad, ya que es muy grande, pero que dejamos pendiente para la próxima visita. Impresionantes los esqueletos de dinosaurios que hay en el hall.

Cuando voy a hacer la maleta hago los conjuntos empezando por el calzado, para ir siempre cómoda y caliente -o fresquita, según toque-. Para este viaje me llevé unas Converse, que me has visto AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ, y que me gusta cómo quedan con los leotardos con cachemir de Calcedonia en tono beige, alargando la pierna, ya que son del mismo tono.

 

Otra de las prendas estrella de este outfit es la falda de polipiel granate, de Zara del año pasado, y que me has podido ver AQUÍ. Muy cómoda, porque no ajusta nada y queda muy chula con la sudadera, al tener la misma tonalidad en el estampado.

Desde esta zona, fuimos en metro hasta el barrio de Chelsea, con innumerables galerías de arte -muchas de ellas son gratuitas y hasta está el artista- y donde está el Highline, un parque en altura que aprovecha las antiguas vías del tren y que tiene rincones maravillosos y unas fantásticas vistas del barrio y del río Hudson.

 

Las chaquetas con estampado militar se llevan año tras año, por lo que puedes invertir en una chula esta temporada. Yo me compré ésta el invierno pasado y estoy encantada porque tiene una largura ideal para llevar faldas cortas, además de no ser demasiado ajustada, por lo que puedo meterme jerséis más gruesos, o una chaqueta de plumas si hace frío y así puedo ponérmela durante más tiempo. Además, el tigre que tiene en la parte trasera tiene un punto de lo más divertido, ¿no te parece?

Ahí también está el Chelsea Market, ideal para comer o cenar, ya que está lleno de restaurantes, además de muchísimas tiendas monísimas, tanto dentro como en los alrededores. Vamos, puro vicio para las compradoras como yo. Menos mal que me contuvieron algo 🙂

 

Espero que te haya gustado mi look elegido para el día a día, mezclando estampados tan diferentes como las flores y el de camuflaje.

Pasa una semana genial y nos vemos en el próximo post. Miles de besitos.

Te dejo unas fotos más que hizo mi amor @orobres.

De excursión a Central Park para hacer deporte.

A falta de suelo, hay que aparcar en altura y la hora está a más de 20 dólares… y luego nos quejamos aquí del aparcamiento.

En Central Park hay zonas para que los niños de las escuelas hagan jardín particular y trabajen un poco.

Vistas desde uno de los puentes de Central Park.

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VESTIDO LARGO TODO EL AÑO

Ya parece que el otoño quiere quedarse definitivamente y, como estos días no ha hecho frío de verdad, aún no he guardado mis prendas más primaverales, aunque seguro que no soy la única, jajajaja. Da mucha pena guardar esos vestidos y faldas fresquitos o los pantalones finos que tanto te has puesto este verano. Pues haz como yo y mézclalos con otras más abrigadas para poder seguir llevándolos.

Los vestidos largos me encantan y los utilizo durante todo el año, sobre todo en el entretiempo, como este día que nos fuimos a ver la iglesia de San Miguel de Lillo y el palacio de Santa María del Naranco, en Oviedo. Si vas a Asturias, no puedes dejar de visitar estas joyas del prerrománico asturiano.

 

Desde esta zona tienes unas vistas fabulosas de la ciudad de Oviedo, además de ser un entorno fantástico para hacer senderismo y comer a las mil maravillas en los restaurantes que hay. Además, Santa María parece un decorado de Juego de Tronos, jajajaja, con la piedra más oscura, las columnas y esas escaleras tan imponentes.

Para ese día, como estaba algo encapotado, me puse este fantástico vestido largo de Uniqlo Nueva York, cuyo estampado es el de la obra Wall Drawing #370 de Sol LeWitt. Este cuadro se encuentra en el MET, donde también está el cuadro en el que se basa el pañuelo que ya me viste AQUÍ -otro de los recuerdos del viaje.

Me parece genial poder llevar parte de una obra de arte en una prenda tan sencilla como un vestido o una camiseta, por eso me encantan las tiendas de los museos o las colaboraciones que hacen las cadenas con artistas.

 

Estos vestidos tan largos los puedes llevar tanto con chaquetas cortas, como esta biker vaquera, que ya me has visto AQUÍ y AQUÍ y que es uno de mis imprescindibles para los viajes, tanto ésta como la básica en negra de piel. Otra forma de llevar los vestidos en épocas más frías es con chaquetas largas de punto, unos pantis calentitos y zapatillas o zapato plano, además de con una blazer en tonos neutros. Mira AQUÍ cómo puedes aprovechar estas prendas todo el año.

  

Espero que te hayan valido mis ideas para lucir un vestido largo todo el año y en diferentes ocasiones, así aprovechas bien tu armario y le das nueva vida a tus prendas favoritas.

Nos vemos en el próximo post y en redes sociales todos los días, ¡no te lo pierdas! Feliz semana amores.

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NUEVA YORK, CIUDAD DE CONTRASTES

Allá por diciembre me encontraba en París, y dejé a medias mi viaje, el cual continuaré contándotelo un poco más adelante, porque hoy te voy a hablar de otra ciudad que me ha encantado y a la que fuimos esta Semana Santa: NUEVA YORK.

Unos días antes de ir a esta ciudad, estuvimos en Boston visitando a mi gran amiga Laura y a su marido Álex, a los que mando un besazo enorme. Fueron buenísimos anfitriones y muy pacientes enseñándonos toda la ciudad y unos pueblitos maravillosos. Muy muy recomendable si, además de Nueva York, quieres visitar algo más ya que está muy bien comunicada y a menos de 5 horas en bus de Times Square.

Últimamente cuando vamos a una ciudad grande por primera vez, cogemos una visita guiada para hacernos un poco una idea de lo más general. Esta vez elegimos una que se llama “de contrastes”, donde ves los distintos barrios que hay. Muy divertido, aunque se hizo algo largo.

Y, para un día de trote en bus, nada mejor que este maravilloso y estiloso vestido largo de Zara, de este invierno, que me lo he puesto hasta hace muy poco. Para darle un punto más cañero, mis botines beige de flecos, que me has visto AQUÍ y AQUÍ, y que son comodísimos para andar, ya que tienen el tacón justo para no cansarte.

La excursión salió de Times Square -que es tal y como se ve en las pelis- y de ahí vimos el estadio de béisbol de los Yankees, y los barrios de: Bronx con sus grafitis, Queens y su zona residencial, la zona deportiva de estadios, como el del US Open y hasta vimos la bola de la peli de MIB, donde aparece el bicho. También pasamos a Brooklyn y a Williamsburg donde reside la comunidad judía ortodoxa. La verdad que esto último es lo que más me impactó y donde volvimos otro día.

 

Ese día hizo un tiempo raro, así que me vino de maravilla este jersey rosa, que ya me has podido ver AQUÍ, y que me resulta muy práctico para los viajes porque va con todo y le da un toque divertido al vestido negro, ¿no te parece?

 

El final de tour acabo en el Barrio Chino y, a la aventura, acabamos entrando en un tipiquísimo restaurante lleno de chinos comiendo en todas las mesas. El barrio es muy pintoresco con todo ese montón de cosas expuestas, especias, frutas y verduras… y esos olores tan característicos…vamos, como un barrio más de China. 🙂

 

De ahí fuimos, por el barrio financiero y de los juzgados hasta la zona cero. La verdad es que cuando estás ahí, en cada esquina te parece ver el decorado de una peli. ¿No te suenan estas escaleras? Sólo falta el abogado saliendo con el maletín y los periodistas a los lados, jajajaja.

Menos mal que decidí llevar este vestido camisero largo, porque empezó a hacer calor por la tarde y acabé quitándome las medias y desabrochándome los botones. Eso sí, fui la mar de fresca toda la tarde. La verdad es que este corte es muy práctico para todo tipo de cuerpos, sobre todo si tienes algo de caderas y, con los complementos adecuados, puede darle un toque más arreglado. Mira AQUÍ como llevé uno similar para una boda.

Impresiona cómo han reconstruido la zona cero, con dos imponentes fuentes negras, donde antes estaban las torres gemelas, y una gran cúpula blanca en un lado, a modo de paloma -el Oculus-, que alberga un centro comercial y un intercambiador de transporte, hecho por el español Santiago Calatrava. Simplemente espectacular y grandioso.

Como no podemos parar quietos, nos fuimos dando un paseo hasta la punta sur de Manhattan, donde cogimos el ferri que va hasta Staten Island, gratuito, y puedes ver a las mil maravillas la Estatua de la Libertad y así como espectaculares vistas de la ciudad. Te recomiendo ir por la mañana, porque por la tarde, aunque es muy bonito ver atardecer, es complicado fotografiarla al estar a contraluz.

 

Y, cómo no, hicimos el paseo por el puente de Brooklyn viendo un impresionante atardecer. Había muchísima gente por todas partes y era complicado salir en una foto sola. Eso sí, el viento nos acompañó todo el camino de vuelta, ideal para salir en las fotos con pelos de loca, jejejeje.

 

Muertos muertísimos acabamos nuestro primer día en NY comiendo un típico perrito caliente en un parque. Por cierto, te recomiendo comprar el primer día la tarjeta de metro para toda la semana –la mejor inversión del viaje- .

Espero que te haya gustado este primer día de visita a la Gran Manzana y mi look elegido. Un besazo enorme y pasa una feliz semana.