CON EL ESTAMPADO DE MODA EN NIMES

Seguimos por Francia y esta vez ha tocado visitar la ciudad de Nimes, toda una maravilla con su fantástico anfiteatro romano y su casco histórico repleto de rincones encantadores.

Ese mismo día, hicimos una parada previa en un pueblecito costero muy original llamado Aigues-Mortes. Llama la atención su trazado cuadradangular, flanqueado por una muralla y agua, vamos, toda una fortaleza. Es muy pequeño, por lo que se ve muy rápido, pero vale la pena ir, además hay unas salinas preciosas en los alrededores.

 

Como la mañana amaneció fresquita, me puse esta chaqueta amarilla, que ya me has podido ver otras veces AQUÍ y AQUÍ, muy práctica para estos días de entretiempo. Me parece que el amarillo le da un toque divertido al estampado de esta temporada: el Príncipe de Gales. Se lleva muchísimo para este otoño-invierno, y yo, como no puede ser de otra manera, me he sumado a esta tendencia con estos pantalones para hacer turismo.

 

Lo más conocido de Nimes es su anfiteatro, el Arena de Nimes, en el cual aún se celebran espectáculos de toda índole. Te recomiendo que hagas la visita con audioguía, así entenderás a las mil maravillas cómo era en la antigüedad clásica. Además hay unas vistas espectaculares de la ciudad. Eso sí, no vayas cuando aprieta el sol, porque hay pocas sombras y cuesta subir los elevados escalones, jejejejeje.

 

Menos mal que me llevé mis nuevas zapatillas doradas de la marca Superga. Creo que le dan un punto divertido a cualquier look, además de ser muy cómodas. Yo repito con esta marca año tras año. No pueden faltar en tu armario unas zapatillas en este color o en plateado para tus estilismos más informales. Me gusta cómo quedan con vestidos lenceros, pantalones de pinzas, cropped, palazzo o con éstos con el estampado tan formal. ¿Te animas a mezclar?

 

Por cierto, ¿sabes que la palabra denim viene de aquí? En esta ciudad se hacía tela de algodón muy resistente y barata, que se teñía de azul, y se usaba para hacer ropa, velas, tiendas de campaña o toldos y a la que se denominaba tela de Nîmes. De su pronunciación en francés deNim, pasó a lo que conocemos como tela denim. Si lo llego a saber antes hago honor a su nacimiento y me pongo unos vaqueros 🙂

 

Aparte del anfiteatro, Nimes tiene mucho patrimonio, como la Maison Carrée, un templo romano que me encantó, así como todo el centro histórico, con la catedral, las casas ilustres, parte de la muralla y plazas ideales. Aprovecha la visita para ir de compras y comer en uno de sus encantadores restaurantes al aire libre. Yo me pedí una ensalada de salmón que menos lechuga llevaba de todo, jajajajaja.

 

Ya sabes que siempre busco comodidad en mis estilismos, por eso, para viajes o días en los que voy a pasar horas sentada o andando me gustan los pantalones de estilo jogger, como éstos de Bershka del año pasado. Sientan muy bien si tienes algo de caderas y no quieres marcar culete 🙂

 

Otra de mis prendas estrella son los jerséis finitos, como éste amarillo. Tanto por encima de camisas, como me has visto AQUÍ, como solos, me resultan muy prácticos cuando quiero darle un toque sport, sin perder la elegancia. Si optas por uno liso, busca que tenga algún detalle original, como botones o apliques.

 

Espero que te haya gustado mi visita a estas dos localidades del sur de Francia tan ideales con este look tan cómodo. Y toma nota: mezcla prendas con estampados más clásicos con otras más coloristas y unas zapatillas y tendrás un conjunto para cualquier ocasión. Pasa una feliz semana y nos vemos en el próximo post. Besitos amores.

 

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LOOK MILITAR EN EL CASTILLO DE CARCASONA

Con este tiempo loco, que más parece de primavera, vamos vestidos como cebollitas, jajajaja. Como nos ocurrió el día que visitamos Carcasona, en el sur de Francia. Una ciudadela medieval amurallada, Patrimonio de la Humanidad, que es como un castillo de cuento de hadas. Disfrutamos de lo lindo por las murallas y con las fotos.

Al hacer fresco por la mañana, me puse bien abrigadita con mi nueva chaqueta de la marca The Extreme Collection, que me compré en Pan Blanco y este maravilloso jersey de rayas de French, de Tres Sombreros. Dos prendas imprescindibles para el entretiempo y que dan un toque diferente al look.

 

Las superposiciones están de moda. Mezcla diferentes prendas y larguras en un mismo conjunto y ya verás el resultado. Sobre todo me encanta llevar un jersey corto y dejar asomar la camisa larga por debajo, queda genial para el día a día.

 

El aire militar de la chaqueta, con los botones dorados y estos ribetes tan chulos, es una de las tendencias de esta temporada, así que no dudes en tener una de estas prendas en tu armario, tanto en azul, verde o incluso en rojo. Ésta tiene algo de elástico, lo que resulta muy cómoda. Además, al tener una largura media, va muy bien con unos pantalones pitillo, y también con faldas o vestidos cortos. ¿Ya tienes la tuya?

 

Carcasona nos encantó: sus calles empedradas, las almenas y torreones, la iglesia con sus vidrieras góticas y esa infinidad de casitas –transformadas en tiendas y restaurantes- que hay por todas partes haciendo de las calles un laberinto. Te recomiendo que vayas temprano, para poder visitarla con poca gente, ya que es muy muy turística. Y, si puedes, aprovecha para quedarte a comer en uno de sus restaurantes al aire libre.

 

A media mañana, la chaqueta sobraba, así que me quedé con este estiloso jersey de rayas que combina de maravilla con cualquier color, además de sentar muy bien porque tiene una largura media y un punto fino. El llevar las rayas de diferentes colores, claros arriba y oscuros en la cintura, hace que visualmente parezca que la cintura es más fina y más amplia la zona del pecho, un plus si tienes poco.

 

Me gusta el contraste que hace con la camisa y el pantalón turquesa -que también me lo has visto combinado con mostaza AQUÍ– , creo que le da un aire primaveral y lo resalta mucho. Además, el toque de los zapatos rojos, que ya pudiste verme AQUÍ, también hace más luminoso el look, ¿no te parece?

Y, como no podemos parar quietos, una vez visitada la ciudadela, nos fuimos hacia la costa, a Sete, una curiosa localidad rodeada de agua y con canales que la cruzan, dándole un aire veneciano muy original. Aprovechamos para pasear al sol y tomarnos un cafecito, sin jersey ya y pasear por los canales.

Es muy pequeñita, por lo que se ve en un momento, así que tenla en cuanta si vas de camino a Montpellier. Ciudad que te recomiendo que visites. Nosotros lo hicimos por la tarde y es espectacular y muy fácil de recorrer. No tengo fotos de esa ciudad, porque era tarde y había poca luz, una verdadera pena 😦

Espero que te haya gustado mi look de hoy, más sencillo, pero con un toque de color y superposiciones, que tanto vamos a ver esta temporada. Y te animo a visitar esta zona de Francia con estos parajes tan ideales. Miles de besitos, pasa una fantástica semana y te espero en el próximo post.

DE AZUL POR LOS PUEBLOS BLANCOS

Lejos quedaron las vacaciones, pero viendo las fotos me acuerdo de lo bien que nos lo pasamos visitando los pueblos blancos de Cádiz. Es una de las rutas imprescindibles si vas de turismo por Andalucía. Aunque hay muchísimos, nosotros elegimos: Arcos de la Frontera, El Bosque, Grazalema, Ronda y Setenil de Las Bodegas. Toda una ruta blanca. 🙂

Como el día amaneció algo fresquito, preferí ponerme esta falda larga plisada, que tengo desde hace años, y que sigue siendo tenencia aún, tanto por los plisados como por su color azul klein tan de moda. No puede faltar en tu armario una falda plisada porque, tanto este verano como en invierno, se van a ver muchísimo por todas partes. Si es con toques metalizados, mejor que mejor.

 

Lo genial de este tipo de faldas largas es que se pueden usar muchos meses al año, eso sí, lo mejor es llevarlas con zapatos planos como sandalias, slippers, mules o manoletinas. Yo he querido ponerme estas sandalias rojas cerradas, de Zara de hace unas temporadas, que le dan el punto de color al look. Y, aunque no soy de conjuntar bolso con zapatos, me llevé este rojo tan chulo de Parfois, ya que cabe de todo y me encanta cómo queda con el conjunto. ¿Qué te parece?

 

Arcos de la Frontera me encantó y menos mal que me llevé zapato cerrado, porque tiene unas cuestecitas muy majas, jajajajaja. Pero vale la pena subir por las vistas que hay del río y del embalse. Todo un espectáculo blanco y de callejuelas con palacios imponentes, iglesias, monasterios, casitas monísimas muy bien cuidadas y hasta un jardín andalusí muy bien cuidado. Vamos, muy muy recomendable que te dejes caer. Aunque sólo sea para comprar unos dulces a las últimas monjas de clausura que hay, en el convento de las Mercedarias.

 

De Arcos nos fuimos al pueblo de El Bosque para comprar, en uno de los artesanos, queso payoyo. Está buenísimo y, como somos unos enamorados del queso, siempre compramos alguna cuñita allá donde vamos. Nuestra nevera parece una quesería, jejejeje. Desde ahí, hasta Grazalema, pasando por el puerto del Boyar. Un paraje impresionante de pinos y vegetación que no parece que estés en Andalucía. Las vistas desde el mirador son espectaculares.

En Grazalema, otro pueblo blanco precioso y con muchísimas casas bajas, aprovechamos para comer en el gastrobar La Maroma. Te lo recomiendo, si vas de picoteo, porque tienen unos platos muy originales y a un precio muy bueno.

Este pueblo está metido en un pequeño valle, por lo que se ve muy bien desde la carretera, donde hay un paseo hasta el centro ideal para estirar las piernas después de un buen rato en coche.

Desde aquí nos fuimos a Ronda. Me sorprendió lo grande que es y la cantidad de sitios que tiene para visitar. Ya me lo he apuntado para pasar un día viéndolo con calma y entrando en todos los monumentos que hay, ya que fuimos con Coqui y no pudimos visitar nada. No te lo pierdas si vas a estar por la zona.

Desde sus jardines, pasando por la plaza de toros, fuimos hasta el mirador donde ves la orografía del lugar y de cómo está la ciudad colocada. Es impresionante cómo han ido construyendo los diferentes puentes sobre el tajo y que comunica la zona nueva del casco antiguo. No apto para los que tienen vértigo. 🙂

 

Aquí apretaba más el calor, menos mal que me puse mi nueva blusa de tirantes, fresquita y cómoda, que combina de maravilla con la falda. Y muy práctica para el verano porque puedes llevarla tanto para ir más arreglada o a trabajar, como para la playa.

Después de un paseo por Ronda cogimos el coche hasta Setenil de las Bodegas, una curiosa localidad incrustada en la roca de la peña, lo que marca la disposición de sus calles. Hay sitios que da hasta miedo pasar porque parece que se te va a caer la piedra encima, jajajajaja.

Te recomiendo caminar por sus calles y tomar algo a la fresquita en una de sus terrazas. Muy diferente a todo lo que puedes ver.

Espero que te haya gustado esta completa ruta blanca con mi look elegido para la ocasión. Nos vemos en el próximo post con mucha más moda, viajes y tendencias. Miles de besitos.